equipos de chorreado en vórtice

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Equipos de chorreado en vórtice para una limpieza de superficies especialmente delicada

Los equipos de chorreado en vórtice son equipos de chorreado de baja presión especialmente equipados que funcionan con un cabezal de chorreado en vórtice. Esto permite adaptar el efecto de chorreado de forma especialmente precisa y controlada a superficies sensibles. En el flujo de aire giratorio, las partículas abrasivas se distribuyen uniformemente y se guían suavemente sobre la superficie. Así se obtiene un efecto de limpieza finamente abrasivo, especialmente adecuado para la restauración, la rehabilitación, la piedra natural, las fachadas históricas, los componentes delicados y la eliminación cuidadosa de suciedad o grafitis.

La diferencia decisiva con respecto a un equipo de chorreado de baja presión convencional reside en el cabezal de chorreado en vórtice. Con la boquilla base, y en función del componente de boquilla utilizado, se pueden realizar chorros en vórtice, planos o redondos. Además, es posible utilizar el equipo en procesos en seco, con niebla y en húmedo.

¿Por qué elegir un equipo de chorreado en vórtice?

✅ Equipo de chorreado de baja presión con cabezal de chorreado en vórtice completo

✅ Chorro giratorio especialmente cuidadoso con las superficies

✅ Chorreado en seco, con niebla y en húmedo con un solo sistema

✅ Posibilidad de cambiar a chorro en vórtice, plano o redondo

✅ Presión de chorreado regulable de forma continua para superficies sensibles

✅ Adecuado para restauración, rehabilitación, tratamiento de piedra y eliminación de grafitis

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¿Cómo funciona el chorreado en vórtice?

En el chorreado en vórtice, el flujo de aire comprimido dentro de la boquilla se pone en rotación mediante un cuerpo de vórtice. Las partículas abrasivas se distribuyen en el flujo de aire giratorio y, por ello, no se proyectan de forma puntual con la máxima intensidad, sino que se guían de manera controlada y uniforme sobre la superficie. El resultado es un efecto de limpieza finamente abrasivo, con una carga mecánica considerablemente menor que la de un chorro redondo recto convencional.

Especialmente en piedra natural, estuco, ornamentos, fachadas, objetos de restauración u otras superficies que deban conservarse, este efecto de chorreado controlado ofrece una ventaja fundamental. La intensidad de limpieza real también depende de la presión de chorreado, el equipamiento de boquillas, el abrasivo, la granulometría, la adición de agua, la distancia y la velocidad de trabajo.

Tres patrones de chorro con una boquilla base

El sistema de chorreado en vórtice puede adaptarse a distintas tareas mediante el intercambio de componentes especiales:

Boquilla de chorreado en vórtice – chorro giratorio para una limpieza especialmente respetuosa con las superficies

boquilla de chorro plano – chorro ancho, en forma de espátula, para un alto rendimiento superficial

boquilla de chorro redondo – chorro concentrado con mayor efecto abrasivo

La boquilla de chorro plano transforma el chorro redondo en un chorro plano ancho, con una anchura de chorro de aproximadamente 15 a 30 cm indicada por el fabricante. Por el contrario, la boquilla de chorro redondo es adecuada para aplicaciones con mayor capacidad de eliminación, por ejemplo, para retirar pintura, óxido o revoque, así como para rugosizar superficies apropiadas.

Procesos en seco, con niebla y en húmedo

El cabezal de chorreado en vórtice puede utilizarse tanto en seco como con adición de agua. Esto permite adaptar el proceso de forma flexible a la generación de polvo, el sustrato y el resultado de limpieza deseado. En el chorreado con niebla o en húmedo, el agua puede utilizarse de forma selectiva para aglutinar el polvo y controlar el efecto sobre la superficie.

Especialmente en sustratos delicados o desconocidos, se debe comenzar con una intensidad baja y comprobar el ajuste en una zona de prueba poco visible. A continuación, la presión y las cantidades de agua y abrasivo pueden ajustarse gradualmente al resultado deseado.

Configuración de los equipos de chorreado en vórtice

Los equipos de chorreado en vórtice de Radler & Ruf se basan en equipos profesionales de chorreado a baja presión y ya están equipados con los componentes necesarios para el chorreado en vórtice. Entre ellos se incluyen el regulador de presión, la válvula dosificadora de abrasivo, el separador de agua, el control remoto y el cabezal de chorreado en vórtice completamente montado en la manguera de chorreado, con soporte de boquilla, cuerpo de vórtice, regulación de agua y dispositivo de enjuague posterior.

El fondo del embudo, diseñado con una inclinación de 45°, favorece, junto con el vibrador, un flujo uniforme del abrasivo. La válvula dosificadora de abrasivo, de ajuste preciso, permite dosificar según las necesidades y ayuda a reducir el consumo innecesario de abrasivo.

Ámbitos de aplicación habituales

✅ Restauración y conservación de monumentos
✅ Limpieza de piedra natural y fachadas
✅ trabajos de cantería delicados
✅ Ornamentos, figuras y superficies estructuradas
✅ trabajos de rehabilitación respetuosos con las superficies
✅ Eliminación de grafitis previa comprobación de idoneidad
✅ Aplicaciones con una carga reducida sobre la superficie

¿Equipo de chorreado en vórtice o equipo normal de chorreado a baja presión?

Un equipo de chorreado en vórtice es técnicamente un equipo de chorreado a baja presión, pero está equipado adicionalmente con un cabezal de chorreado en vórtice y los componentes periféricos correspondientes de agua y boquillas. Quien trabaje principalmente de forma convencional con una boquilla de chorro redondo puede utilizar un equipo normal de chorreado a baja presión. En cambio, si se van a tratar superficies delicadas, utilizar distintos patrones de chorro o aplicar procesos en seco, con niebla y en húmedo con un sistema de adaptación flexible, el equipo de chorreado en vórtice ofrece ventajas claras.

¿Qué aspectos deben tenerse en cuenta al elegir?

Son especialmente importantes el volumen del recipiente, la presión máxima del calderín, el diámetro de la manguera de chorreado, el equipamiento de boquillas deseado y el caudal de aire comprimido disponible. Los equipos de chorreado en vórtice de 24, 60 y 100 litros que ofrecemos se diferencian, entre otros aspectos, por el separador de agua, la válvula dosificadora de abrasivo, la longitud de la manguera de chorreado y su diámetro. Por ello, para determinar la configuración adecuada, siempre debe tenerse en cuenta la aplicación concreta.

Preguntas frecuentes sobre los equipos de chorreado en vórtice

¿Los equipos de chorreado en vórtice son equipos de chorreado a baja presión?
Sí. Los equipos se basan en equipos de chorreado a baja presión y están equipados adicionalmente con un cabezal de chorreado en vórtice y los componentes periféricos correspondientes de agua y boquillas.

¿Con qué presión se trabaja habitualmente?
Radler & Ruf recomienda aproximadamente entre 1 y 4 bar para los trabajos habituales de chorreado en vórtice. El control remoto neumático requiere una presión mínima de 4 bar.

¿También puede utilizarse un equipo de chorreado en vórtice en húmedo?
Sí. El cabezal de chorreado en vórtice está diseñado para procesos en seco, con niebla y en húmedo.

¿Puede modificarse el patrón de chorro?
Sí. Mediante el intercambio de componentes especiales, la boquilla base puede utilizarse como boquilla de chorreado en vórtice, boquilla de chorro plano o boquilla de chorro redondo.

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