- Precio de venta 8.681,00 kr Precio normal 9.138,00 krPrecio base
- Precio de venta 9.095,00 kr Precio normal 9.574,00 krPrecio base
- Precio de venta 18.702,00 kr Precio normal 26.496,00 krPrecio base
- Precio de venta 28.428,00 kr Precio normal 31.587,00 krPrecio base
- Precio de venta 29.449,00 kr Precio normal 32.721,00 krPrecio base
- Precio normal 33.347,00 krPrecio base
Equipo de chorreado JOS de 24/60/100 litros, комплектo completo
Precio de ventaAb 37.025,00 kr Precio normal 38.973,00 krPrecio base- Precio de venta 37.648,00 kr Precio normal 41.831,00 krPrecio base
- Precio normal 37.921,00 krPrecio base
Equipo de chorreado a baja presión de 24 litros con cabezal de chorro giratorio, комплектo completo
Precio de venta 38.020,00 kr Precio normal 40.021,00 krPrecio base- Precio normal 39.763,00 krPrecio base
- Precio de venta 40.204,00 kr Precio normal 44.672,00 krPrecio base
- Precio normal 40.969,00 krPrecio base
Equipo de chorreado a baja presión de 100 litros con cabezal de chorro giratorio, комплектo completo
Precio de venta 42.770,00 kr Precio normal 45.021,00 krPrecio baseEquipo de chorreado a baja presión de 60 litros con cabezal de chorro giratorio, комплектo completo
Precio de venta 42.770,00 kr Precio normal 45.021,00 krPrecio base- Precio normal 47.639,00 krPrecio base
- Precio normalAb 61.132,00 krPrecio base
Equipo de chorreado en húmedo Wetblast Flex Compact (100 litros), kit completo
Precio de venta 117.926,00 kr Precio normal 124.132,00 krPrecio baseEquipo de chorreado en húmedo Wetblast Flex (140 litros), kit completo con depósito de agua y bomba
Precio de venta 128.615,00 kr Precio normal 135.384,00 krPrecio base- Precio de venta 159.475,00 kr Precio normal 167.869,00 krPrecio base
- Precio de ventaAb 220.416,00 kr Precio normal 244.907,00 krPrecio base
Comprar equipos de chorro húmedo: utilizar el aporte de agua de forma específica para el proceso de chorreado
Los equipos de chorro húmedo combinan aire comprimido, abrasivo y agua para limpiar superficies, eliminar óxido, quitar pintura o prepararlas para un recubrimiento posterior. El aporte de agua aglutina una gran parte del polvo generado durante el chorreado directamente en el chorro o en el punto de impacto. Por ello, el proceso se utiliza especialmente cuando el chorreado en seco al aire libre provocaría una elevada exposición al polvo o un mayor esfuerzo de limpieza.
En el mercado, los términos chorreado húmedo y chorreado con agua se utilizan con frecuencia como conceptos relacionados. Desde el punto de vista técnico, lo decisivo no es tanto la denominación como el tipo de aporte de agua y la coordinación de la presión del aire, la cantidad de abrasivo y el caudal de agua. Una cantidad insuficiente de agua reduce la aglutinación del polvo, mientras que un exceso de agua humedece innecesariamente el proceso, genera aguas residuales y puede aumentar el riesgo de corrosión rápida en el acero desnudo.
Criterios de selección importantes
✅ Tipo, estado y sensibilidad de la superficie
✅ Rendimiento de limpieza o decapado deseado
✅ Instalación Wetblast completa o adaptación de la tecnología de chorreado existente
✅ Tamaño del depósito de chorreado y duración de trabajo deseada
✅ Boquilla de chorro húmedo y cantidad de aire comprimido necesaria
✅ Fuente de agua, depósito de agua o bomba neumática de chorreado húmedo
✅ Gestión de los residuos y de las aguas residuales generadas
Sistemas Wetblast completos para un alto rendimiento de chorreado
Para trabajos profesionales intensivos hay disponibles sistemas completos de chorro húmedo con depósito de chorreado a presión. La gama actual incluye sistemas con volúmenes de depósito de 25, 50, 100, 140 y 200 litros. Los depósitos más grandes aumentan principalmente la reserva de abrasivo y prolongan los intervalos de trabajo. El rendimiento real de chorreado viene determinado en gran medida por el tamaño de boquilla, la presión de trabajo y el aire comprimido disponible.
En los sistemas Wetblast más grandes se utilizan, entre otras, boquillas de chorro de 9,5 mm. Esto aumenta considerablemente el consumo de aire: en algunas instalaciones ya alcanza aproximadamente 5 m³/min a 6 bar. Por ello, el compresor no solo debe cubrir el consumo nominal de la boquilla, sino también tener en cuenta las pérdidas en las tuberías y una reserva de potencia suficiente.
Sistemas de baja presión con agua para sustratos más sensibles
Para restauración, eliminación de grafitis, piedra natural, fachadas u otras superficies delicadas, pueden ser adecuados los sistemas de baja presión con agua. Permiten ajustar con mayor precisión la presión de chorreado, la cantidad de abrasivo y el aporte de agua. La gama incluye sistemas móviles con suministro de aire comprimido integrado y depósito de agua propio, diseñados especialmente para lugares de trabajo cambiantes.
Sin embargo, la baja presión por sí sola no garantiza un tratamiento delicado. La dureza del abrasivo, el tamaño de grano, la distancia y el tiempo de permanencia también influyen en el material eliminado. Por ello, en superficies sensibles o desconocidas se debe comenzar con ajustes moderados y comprobar el resultado en una zona de prueba.
Adaptar la tecnología de chorreado existente para el chorreado húmedo
No siempre es necesario adquirir una instalación completa nueva. Los sistemas de chorreado adecuados pueden ampliarse con bombas de chorreado húmedo, cabezales de chorro húmedo o boquillas de chorro húmedo para incorporar un aporte de agua regulado. La gama incluye bombas neumáticas con caudales de hasta aproximadamente 15 o 16 litros por minuto. Según el sistema, el agua puede añadirse directamente en la boquilla o ya en la manguera de chorreado.
Un aporte próximo a la boquilla permite realizar un ajuste específico en la zona de trabajo. Si el abrasivo ya se humedece en la manguera de chorreado, el polvo puede aglutinarse durante el transporte del material. La variante más adecuada depende del sistema de chorreado y de la aplicación concreta.
Ajustar conjuntamente el abrasivo, el agua y la presión
Para obtener un resultado reproducible, todos los parámetros del proceso deben estar coordinados. El abrasivo debe ser adecuado para el equipo, la válvula dosificadora, la boquilla y la superficie. La cantidad de agua debe seleccionarse únicamente en el nivel necesario para aglutinar el polvo y lograr el efecto deseado sobre la superficie. A continuación, la presión de trabajo y la cantidad de abrasivo se ajustan al rendimiento de limpieza o decapado deseado.
En superficies metálicas debe tenerse en cuenta el tratamiento posterior al chorreado húmedo. Según el material, la calidad del agua y las condiciones ambientales, puede formarse rápidamente óxido superficial sobre el acero recién chorreado. Por ello, la limpieza, el secado o el recubrimiento posteriores deben incluirse en la planificación del proceso.
Comprar un equipo de chorro húmedo: no subestimar el suministro de aire comprimido
Quien desee comprar un equipo de chorro húmedo debe dimensionar el suministro de aire comprimido desde el principio. El tamaño de boquilla y la presión de trabajo determinan el consumo de aire mucho más que el tamaño del depósito. Un suministro de aire comprimido demasiado pequeño provoca una caída de presión y un rendimiento de chorreado variable.
Para la selección resultan útiles los datos sobre la superficie, el resultado deseado, la duración diaria de uso, el abrasivo, la potencia del compresor disponible y la movilidad deseada. Con ello se puede decidir si la solución más económica es un sistema Wetblast completo, un equipo de baja presión con agua o una solución de adaptación para la tecnología de chorreado existente.