Cabina de chorreado a presión ECO-P-Base con aberturas de paso, sin sistema de filtración, 4 tamaños
Precio normalAb 24.203,00 złPrecio base- Precio de ventaAb 26.074,00 zł Precio normal 29.797,00 złPrecio base
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- Precio de venta 140.001,00 zł Precio normal 164.707,00 złPrecio base
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Comprar cabinas de chorro a presión – alta potencia de decapado en una cámara de chorreado cerrada
Las cabinas de chorro a presión combinan el alto rendimiento del proceso de chorro a presión con un espacio de trabajo cerrado. El abrasivo se encuentra en un recipiente a presión y se dosifica de forma controlada en el flujo de aire. De este modo, se puede transportar hacia la boquilla una mayor cantidad de abrasivo a alta velocidad que con los sistemas de inyección habituales.
Esta tecnología es especialmente adecuada para trabajos intensivos de eliminación de óxido, cascarilla y pintura, así como para el rugosado y la preparación de superficies antes del recubrimiento. El rendimiento real depende de la boquilla, la presión de trabajo, el abrasivo, el material y el suministro de aire comprimido.
Cómo dimensionar correctamente una cabina de chorro a presión
✅ determinar la potencia de decapado deseada y la duración diaria de uso
✅ elegir el espacio de trabajo y la carga según el tamaño de la pieza
✅ ajustar el tamaño de boquilla a la potencia del compresor
✅ dimensionar el sistema de filtración según el tamaño de la cabina y la carga de polvo
✅ tener en cuenta la recuperación del abrasivo en caso de funcionamiento regular en circuito cerrado
✅ prever un revestimiento de goma cuando la parte interior esté sometida a un alto desgaste
✅ seleccionar una mesa giratoria o aberturas de paso según la geometría de la pieza
Así funciona el proceso de chorro a presión
El abrasivo se somete a la presión de servicio en el recipiente a presión. A través de una válvula dosificadora, entra en el flujo de aire comprimido y se transporta por la manguera o la tubería de chorreado hasta la boquilla. A diferencia del chorreado por inyección, el abrasivo no tiene que aspirarse primero mediante depresión.
Esto permite una alimentación de abrasivo elevada y uniforme. Para el usuario, esto se traduce principalmente en una mayor potencia de decapado y tiempos de tratamiento más cortos en superficies exigentes. Al mismo tiempo, aumentan el consumo de abrasivo, el desgaste de la boquilla y las exigencias del suministro de aire comprimido y la extracción.
¿Cabina de chorro a presión o cabina de chorro por succión?
Una cabina de chorro a presión no es automáticamente la mejor solución para todas las tareas. Para muchos trabajos generales de limpieza, matizado y chorreado ligero, una cabina de chorro por succión puede resultar más económica y técnicamente suficiente. La ventaja del proceso de chorro a presión se hace evidente sobre todo cuando se necesita un alto rendimiento de forma regular.
En casos de óxido intenso, cascarilla, recubrimientos resistentes o grandes cantidades de piezas, la mayor potencia de decapado puede ser decisiva. Aunque los sistemas de chorro a presión también pueden ajustarse para piezas delicadas, en estos casos es especialmente importante seleccionar con cuidado el abrasivo, la presión y las superficies de prueba.
Espacio de trabajo, puertas y aberturas de paso
El tamaño de la cabina debe adaptarse a la manipulación real de las piezas. Además de la longitud, anchura y altura del componente, debe tenerse en cuenta si es necesario girarlo o recolocarlo dentro del espacio interior. Las aberturas de paso laterales facilitan el tratamiento de piezas largas, siempre que el diseño y el proceso de trabajo estén previstos para ello.
En el caso de piezas pesadas, las mesas giratorias o los soportes especiales pueden facilitar el posicionamiento. Un buen acceso suele ahorrar más tiempo en el funcionamiento diario que un espacio de trabajo dimensionado de forma demasiado ajustada.
Dimensionar la extracción para una alta carga de polvo
La alta potencia de chorreado de una cabina de chorro a presión puede generar una cantidad correspondientemente elevada de polvo y partículas finas. Por ello, un sistema de filtración correctamente dimensionado es un componente esencial del sistema completo. Extrae de la cabina el aire cargado de polvo y contribuye a mantener una visión clara de la pieza.
La gama incluye cabinas de chorro a presión con diferentes conceptos de filtración y limpieza manual o automática. El rendimiento del filtro debe ajustarse al tamaño de la cabina y a la cantidad real de polvo generada. Los filtros sucios aumentan la resistencia al flujo y pueden reducir considerablemente la capacidad de extracción.
Recuperación del abrasivo y condiciones de proceso estables
En el funcionamiento regular en circuito cerrado, el abrasivo cambia con el tiempo. Los granos rotos y las partículas de polvo se acumulan, mientras que los restos de recubrimiento eliminados pueden entrar en el circuito. La recuperación del abrasivo separa las partículas finas y los materiales extraños no deseados, y contribuye a unas condiciones de proceso más uniformes.
Este aspecto es especialmente importante en cabinas de chorro a presión con un alto consumo de material. Una mezcla de abrasivo muy contaminada puede afectar negativamente al patrón de chorreado, la rugosidad superficial y el desgaste.
La boquilla y el compresor determinan la potencia disponible
El recipiente a presión por sí solo no genera una alta productividad superficial. Los factores decisivos son el tamaño de boquilla y el caudal volumétrico de aire comprimido. A medida que aumenta el diámetro de la boquilla, el consumo de aire se incrementa considerablemente. El compresor debe poder mantener la presión de servicio deseada a plena carga de chorreado.
Además, la tubería de aire comprimido, los filtros y las conexiones deben dimensionarse de modo que no se produzcan pérdidas de presión innecesarias. Un suministro de aire comprimido con un dimensionamiento insuficiente limita el rendimiento de la cabina, independientemente de la capacidad con la que esté diseñado el sistema de chorreado.
Comprar una cabina de chorro a presión – considerar conjuntamente el rendimiento y los costes operativos
Quien desee comprar una cabina de chorro a presión no debería fijarse únicamente en la potencia máxima de chorreado. Lo decisivo son las piezas que se van a tratar realmente, la calidad superficial requerida, la cantidad diaria de piezas, el abrasivo, los costes del aire comprimido y las tareas de mantenimiento.
La gama actual incluye cabinas de chorro a presión de diferentes tamaños y niveles de equipamiento, desde versiones básicas hasta sistemas con limpieza automática del filtro, recuperación del abrasivo, revestimiento de goma o mesa giratoria. Así, la cabina puede adaptarse específicamente a aplicaciones profesionales de taller e industriales.