Depósito de aire comprimido como parte de la estación de aire comprimido
Un depósito de aire comprimido almacena aire comprimido y forma un volumen de reserva entre la generación de aire comprimido y el consumo. De este modo, los picos de consumo a corto plazo pueden cubrirse parcialmente con el volumen de aire almacenado y reducirse las variaciones rápidas de presión en la red. Sin embargo, el efecto depende del volumen del depósito, la presión de servicio, la potencia del compresor y el perfil de consumo.
El surtido actual incluye depósitos de aire comprimido verticales de 500 a 3.000 litros con una presión de servicio máxima de 11 bar. Hay disponibles versiones con recubrimiento en polvo y galvanizadas en caliente. Esto permite tener en cuenta diferentes conceptos de instalación y condiciones de emplazamiento.
Seleccionar el volumen del depósito según el perfil de consumo
El tamaño adecuado de un depósito de aire comprimido no puede determinarse razonablemente solo a partir de la potencia del motor del compresor. Una instalación con un consumo de aire relativamente uniforme plantea requisitos distintos a los de un sistema con picos de consumo breves y muy elevados. También influyen el tipo de regulación y el modo de funcionamiento del compresor.
Por ello, al dimensionar deben analizarse la cantidad media de aire necesaria, los picos que se producen, su duración y la estabilidad que debe mantener la presión de red. Un mayor volumen de almacenamiento puede amortiguar los cambios de carga, pero no sustituye a un compresor insuficientemente dimensionado si la demanda media de aire supera de forma permanente su caudal suministrado.
De 500 a 3.000 litros con un máximo de 11 bar
El surtido actual cubre varios tamaños de depósitos entre 500 y 3.000 litros. La presión de servicio máxima admisible de esta serie es de 11 bar. El funcionamiento real de la instalación debe mantenerse dentro de los datos de servicio admisibles del depósito.
Además del volumen, son importantes las posibilidades de conexión existentes y la integración en la red de aire comprimido. Las tuberías y los accesorios deben dimensionarse de modo que el depósito no quede aislado del resto de la red debido a secciones transversales innecesariamente pequeñas.
Con recubrimiento en polvo o galvanizado en caliente
Los depósitos están disponibles con recubrimiento en polvo o galvanizados en caliente. La variante adecuada depende del lugar de instalación, las condiciones ambientales y el nivel de protección contra la corrosión deseado. Especialmente en entornos exigentes, debe seleccionarse cuidadosamente el acabado superficial.
Tener en cuenta el condensado en el depósito de aire comprimido
Al enfriarse el aire comprimido, la humedad puede condensarse y acumularse en el depósito. Por ello, la planificación de la instalación debe incluir un sistema adecuado de evacuación de condensados. En la tienda hay disponibles distintos purgadores de condensados y válvulas de drenaje, así como sistemas para el tratamiento posterior del condensado.
Aspectos que deben tenerse en cuenta al seleccionar el depósito
✅ determinar el consumo medio de aire y los picos de consumo
✅ establecer el volumen de reserva necesario según el concepto de la instalación
✅ comparar la presión de servicio máxima del depósito y de la instalación completa
✅ dimensionar adecuadamente las conexiones y las secciones de las tuberías
✅ planificar desde el principio la evacuación de condensados
✅ tener en cuenta el lugar de instalación, la accesibilidad y las normas de inspección vigentes
El depósito de aire comprimido no sustituye un dimensionamiento correcto del compresor
Un depósito puede proporcionar aire comprimido almacenado para picos de carga limitados. Sin embargo, si el consumo continuo de aire supera permanentemente el caudal suministrado por el compresor, incluso un depósito grande acabará vaciándose. Por ello, el compresor, el depósito y la red de aire comprimido deben dimensionarse como un sistema completo.
Comprar un depósito de aire comprimido
Quien desee comprar un depósito de aire comprimido no debería considerar el volumen y el nivel de presión de forma aislada. El perfil de consumo, la regulación del compresor, el espacio disponible para la instalación, la protección contra la corrosión, las conexiones y la gestión de condensados forman parte conjuntamente de la selección. Con tamaños de depósito de 500 a 3.000 litros, el volumen de almacenamiento puede adaptarse a diferentes instalaciones profesionales de aire comprimido.